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GABRIEL, ANTONIA Y DIEGO: EL ALMA DE ESTA NAVIDAD

Nuestra campaña más emotiva rinde homenaje al valor de nuestro equipo

Hay una pregunta que todos escuchamos a diario. A veces en castellano, a veces en mallorquín, en inglés o en alemán. Es la pregunta más cotidiana del mundo: ¿Qué hora es?
Llevamos 146 años ayudando a responderla. Pero esta Navidad, la pregunta que nos hemos hecho a nosotros mismos es otra, una mucho más profunda: ¿Qué es lo que de verdad perdura?
Y la respuesta, no estaba en ninguna de nuestras cajas fuertes ni en los escaparates de nuestras boutiques en Palma. La respuesta la encontramos en las personas que cada día se ponen la chaqueta de Relojería Alemana.
Este año, hemos comprendido que, más allá de la excelencia técnica de nuestros relojes y la belleza de nuestras joyas, existe un tesoro igual de exclusivo y valioso que queremos compartir contigo: nuestro equipo.

Una Navidad para celebrar lo que somos

Como cualquier familia, la nuestra también se construye con el tiempo. Y tras casi un siglo y medio, esta familia ha crecido y evolucionado. Hoy, sentimos el orgullo de ser distribuidores oficiales de las manufacturas más prestigiosas del mundo, pero también la responsabilidad de ser un referente en Mallorca.
Por eso, la campaña de Navidad de este año es diferente. Es nuestra decisión de celebrar desde lo que somos para construir hacia dónde vamos. Es “La Navidad de lo que está por venir”, un homenaje al pasado, presente y futuro que nuestro equipo construye día a día.
Queremos huir del foco y buscar la luz. Y esa luz la encontramos en Gabriel, Antonia y Diego, nuestros protagonistas. Ellos y sus historias hacen posible que Relojería Alemana sea más que una relojería y joyería.
En una empresa como la nuestra, el tiempo no se mide solo en minutos. Se mide en lealtad, en cercanía y en legado.

Gabriel, maestro relojero: “El taller actual para mí es un sueño cumplido”

Gabriel, maestro relojero de Relojería Alemana y uno de los protagonistas de la Campaña de Navidad, trabaja con precisión en el taller de relojería de Mallorca.
Gabriel es nuestro maestro relojero, lleva 22 años con nosotros, pero es relojero "desde los 14". Su primer trabajo, nos cuenta, fue un despertador. Hoy, a punto de jubilarse, su taller es un sueño cumplido.
Cuando hablamos de relevo en Relojería Alemana, no es un concepto de marketing. Es la historia de Gabriel y su hijo, que hoy trabaja a su lado. Es la artesanía que pasa de un padre a un hijo, asegurando que el saber hacer que nos define, perdure.
El hijo de Gabriel representa el relevo generacional y la tradición familiar en el taller de Relojería Alemana en Palma
Gabriel se jubila el año que viene, y lo hace con la tranquilidad de quien ha hecho bien su trabajo. Para él, es la hora del legado. La hora de dejar que otras manos tomen el pulso. La hora de enseñar todo lo que sabe.

Antonia, directora de boutique: “Para mí, Relojería Alemana lo es todo”

Antonia, directora de la boutique de Relojería Alemana en Paseo del Borne, ejemplo de crecimiento profesional y confianza.
Antonia es el corazón de nuestra casa. Lleva 41 años en Relojería Alemana. Empezó con 16, "como chica de los recados", y hoy, es directora de boutique y futura subdirectora de la nueva boutique Rolex en Palma. Ella representa el alma de esta empresa: la lealtad, la vocación y el amor por la profesión.
Antonia es la prueba de que el talento no se ficha, se cuida; de que el crecimiento y la innovación se nutren del talento que ha crecido con nosotros. Como ella misma dice, "aquella niña que empezó jamás se imaginó llegar donde está ahora".
Para Antonia, es la hora de recoger todo lo sembrado. Es la hora de recibir ese amor que ha entregado a la profesión.

Diego, jefe de administración: “Ésta es mi casa”

Si Gabriel es el saber hacer y Antonia es la vocación, Diego es el arraigo, el origen, las raíces. Es nuestro jefe de administración, pero es mucho más que eso: es la memoria de nuestra casa en la calle Colom, desde su llegada en 1986. ¿Por qué? Porque antes de ser su trabajo, fue su hogar.
Diego vivió y creció en el mismo edificio donde hoy trabaja. "Mi domicilio era el edificio donde está Relojería Alemana, ahora y siempre", nos confiesa.
Esta conexión única lo convierte en la personificación de la confianza y la continuidad. Él ha sido testigo de la transformación de un edificio en un emblema, sabiendo perfectamente dónde están las raíces. Es el pilar de ese sentimiento de familia que nos esforzamos por mantener intacto. Porque una empresa familiar no es solo la que fundó una familia, sino la que es capaz de crear una.
 Diego, jefe de administración de Relojería Alemana junto a Pablo Fuster, en uno de los despachos de la relojería en Palma.
Para Diego, es la hora de la continuidad. Es la hora de construir sobre los cimientos de su infancia. De transformar los recuerdos en futuro.

Y tú, ¿sabes qué hora es?

Esta Navidad, en Relojería Alemana celebramos lo que está por venir.
Gabriel, Antonia y Diego son tres historias, pero son la voz de muchas más. Son el reflejo de un equipo que siente orgullo de pertenencia. Son la fuerza que nos impulsa a seguir innovando, a crear nuevas colecciones y a abrir caminos inexplorados. Porque todo lo nuevo que construimos, lo hacemos sobre los cimientos más sólidos que existen: los de la confianza y la experiencia humana.
Esta Navidad, cuando elijas un regalo, cuando mires tu reloj para llegar a tiempo a esa cena familiar, o cuando busques una joya para celebrar un sí, quiero, nos gustaría que pensaras en esto.
No estás regalando un objeto. Estás regalando una historia. Estás celebrando el tiempo compartido.
Y ahora, te devolvemos la pregunta: Y tú, ¿sabes qué hora es?
Es la hora de celebrar “La Navidad de lo que está por venir”
La familia de Relojería Alemana